viernes, 24 de marzo de 2017

Habilidades y competencias emocionales



Los hay que piensan que la llamada inteligencia emocional consiste sobre todo en "apagar" ese fuego impetuoso que las explosiona de manera inadecuada e inoportuna en muchas ocasiones. Los hay que piensan que este tipo de inteligencia la disfrutan aquellos que se resisten a expresar sus emociones y, peor todavía, a sentirlas. Como remedio para evitar cualquier dolor emocional y para prevenir cualquier tipo de conflicto, hay personas que desarrollan ciertas habilidades para no sentir. Como diría una amiga ¡Qué barbaridad! ¡¡¡No sentir!!!. Eso es inhumano y antinatural. ¿Que cómo lo hacen? Ni idea. Lo peor es cuando ya no tienen bastante en dejar de sentir al otro (como base de la empatía y que ayuda al buen entendimiento entre las personas), que ya me resulta grave,  sino que, además, aprenden a dejarse de sentir ellos mismos. El peligro entonces, resulta eminente.

Si no sientes no detectas; 
si no detectas no reconoces, 
si no reconoces no puedes gestionar; 
si no gestionas no solucionas; 
si no solucionas, puedes acabar enfermando. 

Si nos volvemos insensibles a nuestro propio sentir, seremos incapaces de detectar las señales emocionales que nos advierten de posibles "peligros" o amenazas; que nos dan pistas de que algo no está ajustado en nuestro interior y que tal vez nos convenga reconducir o reajustar; que nos indican sentimientos de satisfacción y bienestar cuando estamos en paz, de alegría y gozo cuando estamos pletóricos; que nos sirven de brújula sobre nuestras decisiones, impresiones y reacciones ante nuestro entorno. Y sin ese "detector" natural, vamos como autómatas robotizados, ni frío ni calor, incapaces de sentir dolor, tristeza, rabia, melancolía... e incapaces también de sentir placer, alegría, felicidad, gozo...
El no sentir, es el no sentir en todas direcciones. Pero esta estrategia para librarse de las emociones está lejos de lo que Daniel Goleman empezó a denominar la inteligencia emocional.
No se puede gestionar, lo que no se conoce, de lo que no se es consciente.
Resulta, pues, imprescindible detectarlas y reconocerlas para poderlas gestionar, sobre todo, por nuestro propio bienestar. Si velamos por nuestro bienestar, fomentaremos el bienestar fuera de nosotros, y la impronta que dejaremos en los demás será lo suficientemente positiva para que nos recuerden de manera que nos beneficie, en lugar de que perjudique nuestra marca personal y nuestras relaciones sociales. Sólo cuando aprendemos a gestionar las emociones adquirimos el poder de cambiarlas.
Las emociones forman parte de la naturaleza humana, no las podemos negar. Negarlas sería negar la energía que nos motiva y nos mueve a hacer cosas. Ellas son el motor de nuestras acciones, y las cosas que hacemos son consecuencia de lo que sentimos previamente, aunque sea por milésimas de segundo.

"No somos responsables de  las emociones, 
pero sí de lo que hacemos con las emociones."
(Jorge Bucay) 

¿Hasta aquí, todo bien? Entonces, llegado a este punto ¿qué tipo de acciones puede realizar alguien dejándose llevar por la rabia, el resentimiento y el rencor? y ¿qué tipo de acciones pueden ser promovidas por la felicidad, la alegría y el amor? ¿Y la tristeza o la melancolía, como pueden afectar a nuestos comportamientos? Cada acción (o reacción) y cómo respondemos a nuestro entorno (a unas determinadas circunstancias o a un grupo determinado de personas) es promovida por una emoción previa. Si vigilamos nuestras emociones, las sabemos detectar y reconocer, será más fácil controlar y decidir nuestras respuestas al mundo.
Las emociones mueven (emotion, sustantivo que proviene del verbo emovere). Y para mí son como la energía (fuerza o capacidad de acción)... ni nacen ni mueren, se transforman.
No se trata de "taparlas" ni de "ocultarlas", de "ahogarlas" o ignorarlas, se trata sólo de reconocerlas y generar la habilidad para expresarlas en el momento oportuno, con las personas oportunas, en el contexto adecuado; de ahí la importancia de las habilidades emocionales en el marketing personal y en las relaciones sociales.

"La emoción es una brújula que nos dice qué hacer. 
Una brújula que se encuentra perpetuamente atascada en un único punto
no sirve para nada."
(Dan Gilbert) 

Insensibilizarse ante el entorno es pasar por la vida... sin vivirla.
No sentir, es no sentir... ni las sombras, ni las luces del gran  y rico universo emocional del ser humano.
Un mal día lo puede tener cualquiera, incluso una mala época, un mal trago vivencial y una serie de experiencias desagradables que nos ponen en jaque ante la vida. El cómo reaccionamos ante la adversidad es una de las características que nos define como personas y nos identifica como seres humanos. Todos sabemos llevar nuestro estado emocional cuando "todo va bien", ¿pero qué pasa cuando las cosas se nos tuercen y cuando la "realidad" no se adapta a nuestros deseos y expectativas? Ahí, sin unas habilidades emocionales óptimas y bien integradas, es dónde pinchamos.
Por eso es importante desarrollar una fuerte y entrenada inteligencia emocional que aporte valor (no reste) a nuestra marca y marketing personal. ¿O a caso tú contratarías a alguien que en los momentos críticos o difíciles cuando más se requiere del temple, la creatividad y la claridad mental, se pusiera histérico, agresivo y de mal humor complicando todavía más las relaciones entre sus compañeros y contribuyendo a un clima laboral tóxico? Alguien con fuertes recursos emocionales, es un valor añadido en la empresa y en la vida de cualquier ser humano; los que no suman y nutren, restan y envenenan, en cualquier área de nuestra vida. Por eso, puede resultar interesante observarnos ante los problemas y la adversidad, detectar nuestras debilidades emocionales y generar recursos para desarrollar habilidades que nos permitan hacer, lo que yo cómicamente llamo, kung fu emocional, lo que es mío me lo gestiono, conecto con el chi, y le doy la vuelta... y lo que es del otro, aunque lo puedo acompañar, comprender y mantener la sintonía con él, no me corresponde.

"Cuanto más abiertos estemos a nuestros propios sentimientos
mejor podremos leer los de los demás."
(Daniel Goleman) 

 Gracias por leerme.

 

martes, 24 de enero de 2017

El arte de vender





Un político, un arquitecto, un cirujano y un vendedor discutían cuál de sus respectivas profesiones era la más antigua.
-    Bueno – adujo el cirujano-, Dios creó a Eva con una costilla de Adán, y eso es una operación quirúrgica, ¿no?
-    Ah, - replicó el arquitecto-, pero antes Dios puso orden en el caos, y eso es un trabajo de arquitecto.
El político presentó un argumento que creía definitivo:
-    ¿Y quién creéis que había hecho el caos?
Entonces se volvieron todos al vendedor para oír sus razones.
-    ¿Y quien convenció a Dios, para empezar, de que todo el proyecto era una buena idea?



Todavía arrastramos el concepto "vender" del siglo pasado que traía consigo una sospechada intención de abuso, de engaño, manipulación y de estafa. Había en el inconsciente colectivo una aureola de pensamiento que invitaba a relacionarnos con el vendedor (y el mundo de las ventas en general), de una manera desconfiada y poco equilibrada desde el yo, como comprador, pierdo y tú, como vendedor, ganas… Algo no estaba en equilibrio.
El concepto “venta” no goza de muy buena reputación en el ámbito social, y es frecuentemente utilizado de manera peyorativa en el ámbito personal, con expresiones como: “te has vendido”, “es capaz de vender a su madre”, “ese tipo sabe cómo venderse”, en un sentido más de fantochería que de autenticidad.
Tal y como señalan los expertos del Marketing, “el vendedor es un creador de imagen”, y por tanto de vital importancia en el éxito comercial, pues una mala intervención realizada por el vendedor puede llevar al fracaso toda una cadena de esfuerzos comerciales bien realizados en las fases previas a la venta. El compromiso del nuevo vendedor es, ahora, convertir esa imagen  que ha creado en la mente del posible comprador, en algo "real", en algo demostrable sensorialmente, en algo que el comprador  (tras consumir el "producto") pueda verificar por algunos de sus sentidos. Es así, y sólo así, como el vendedor puede ganarse la fiabilidad y la confianza del cliente.

“[…] la persona que cultiva la relación con el cliente y da respuestas a sus necesidades lo que hace es fomentar una fuente de ingresos que seguirán creciendo a lo largo de los años”
Feargal Quinn

El ejercicio de la venta puede ser un trabajo muy sencillo y apasionante si se aprende a creer en el producto o servicio y en uno mismo (como vendedor) y en generar las habilidades de comunicación empática e influencia personal para que ambas partes ganen.  No es tanto “vender” un producto, sino acompañar al cliente en su toma de decisiones en un proceso durante el cual ambas partes (vendedor y cliente) aprendan, se enriquezcan y ganen. Por lo que las ventas desde la filosofía de la Programación Neurolingüística, (PNL) más que una relación comercial a corto plazo, es una relación duradera y fructífera basada en la confianza, la honestidad y la transparencia. 

Más que de “cerrar una venta” se trata de “abrir una relación”.

Ante tanta oferta, tanta formación en ventas, en persuasión, en rentabilidad y alto rendimiento en la figura del vendedor el arte de vender se ha desvirtuado. Un arte que empieza a recuperarse ahora, desde que el consumidor está cada vez mejor informado, reconoce sus derechos y emergen otros valores a nivel social y económico. Muchas empresas empiezan a comprender este nuevo modelo de vender y cultivan y forman a sus equipos para conseguir esta dinámica. Posiblemente tardemos más tiempo en ganar... pero ganaremos más y nos iremos posicionando en el mercado de una manera más sólida y fuerte.
A todos nos gusta “llegar y besar el santo”, el mayor logro con el mínimo esfuerzo; pero a menudo el desarrollo de las habilidades en el arte de vender suponen más atención al ser humano que al producto en sí y que al puro beneficio económico. El cliente ya no quiere tener razón, quiere que le orienten en la mejor opción de compra, quiere que le entiendan y comprendan sus inquietudes, quiere ser acompañado y todo eso requiere, por parte del vendedor, saber influir con integridad en el otro. Es hacer magia, sin crear ilusionismo, sin trampas, sin trucos.


“Si nos olvidamos del comprador la acción de vender queda reducida a una influencia en una sola dirección, […] vender es resultado de la cooperación y la interacción entre las dos partes”
Joseph O’Connor y Robin Prior

Puede que a corto plazo no obtengamos los resultados que deseamos, pero la impronta emocional que podemos llegar a causar con el posible cliente, como ser humano, no tiene precio… puede que él, en un momento dado, no nos compre o no consuma nuestro producto, pero es mucho más fácil que nos recomiende, que se acuerde de nosotros con el tiempo, incluso que en un momento dado vuelva para reanudar la relación comercial. Esa es la diferencia que marca la diferencia entre las ventas y el arte de vender.

Es ahora el momento de "darle la vuelta" a viejos conceptos, "resetear" también nuestros valores y actuar de nuevas maneras que nos dirijan hacia nuevos resultados.


Gracias por leerme, ;)

Bibliografia:
-    La Venta con PNL ( J. O’Connor y R. Prior. Ed. Urano)
-    ¡Olvida las técnicas de venta! Otra forma de vender (C. Rosser y M. Trigueros. FC Editorial)

martes, 29 de noviembre de 2016

Las energías arquetípicas en el Mk Personal

Las energías arquetípicas hacen referencia a las diferentes energías que se manifiestan a través del ser humano en cualquier proceso de cambio personal y profesional; en cualquier proceso de vivir. Son "energías" (y no personajes que tenemos que fingir ser), porque las llevamos intrínsecas en nuestro ser, porque no se crean ni se destruyen... sólo se transforman. Y son "arquetípicas", porque forman parte de un patrón común entre todos los mitos y fábulas contados en  diferentes culturas, religiones y géneros de todo el planeta y en cualquier parte de él.

Inspirado por Carl Jung (y su inconsciente colectivo) y Joseph Campbell (con su Héroe de las mil caras), Stephen Gilligan propuso tres energías básicas y necesarias para completar con éxito el viaje de la vida, o cualquier proyecto que queramos emprender,  como si de una aventura heróica se tratara.

Estas son:




 


Cada una de ellas forma parte de esta triada indivisible, que se retroalimenta para mantener el equilibrio y que contribuye a que cada una de ellas se "compense" con las otras dos.  Ninguna es "mejor" o "peor", cada una de ellas tiene su función y utilidad en determinados momentos; solamente hay que saber usarlas para provocar que se manifiesten a nuestro favor y no en nuestra contra.


LA FUERZA

"Con fuerza de voluntad se puede hacer cualquier cosa. 
Con fuerza de voluntad uno puede determinar su propio destino"
Bob Dylan


Hace referencia a la energía que requerimos para pasar a la acción, la energía del posicionamiento interno, de la determinación a la hora de llevar a cabo cualquier decisión.
Es la energía personificada en el guerrero, la energía que nos mantiene en una atención relajada y dispuestos a pasar a la acción en el momento que consideramos o que las circunstancias lo requieran. Es la energía que manifestamos cuando estamos comprometidos en alcanzar una meta, un objetivo, un propósito. Y también la que se requiere para poner límites y evitar dejarse avasallar o arrastrar inadecuadamente por las decisiones de otros en los que no estamos de acuerdo. 

•    ¿Para desarrollar tu propio marketing en qué momentos consideras oportuno requerir del guerrero que hay en ti?
•    ¿Cuando consideras que es el momento para manifestar tu poder personal?
•    ¿Bajo qué circunstancias y con qué tipo de personas pondrías límites?
•   ¿En qué contextos es importante para ti sentirte posicionado para tomar decisiones oportunas, determinantes y acertadas?
•    ¿Cómo sería para ti la postura corporal en la que te sientes activo, poderoso, reafirmado y decidido?
•    ¿Cuál es tu tono de voz cuando hablas desde este sentir de saber lo que dices, de manera contundente y veraz?
•    ¿Cómo te sientes cuando conectas con la energía de la fuerza?


Su uso extremo y durante demasiado tiempo, supone un desgaste innecesario y contraproducente. Mal gestionada, y sin el equilibrio de la compasión y el sentido del humor, se puede convertir en violencia y agresividad, haciendo de nosotros tiranos y egoístas que sólo piensan en su propio beneficio. Ojito... porque esta parte de la fuerza si se reitera demasiado a menudo puede dañar nuestra imagen y afectar negativamente a nuestro marketing personal.


EL SENTIDO DEL HUMOR

"El sentido del humor es una de las grandes creaciones de la inteligencia,
capaz de resolver envenenados problemas de convivencia"

José Antonio Marina


Hace referencia a la energía que usamos cuando nos sentimos en sintonía con la vida desde la diversión, la broma y la capacidad de reírnos de nosotros mismos. Es la energía que emerge cuando nos ponemos a buscar perspectivas nuevas, cuando estamos creativos y nos mostramos flexibles ante las adversidades y los imprevistos.

Es la energía personificada en el mago-sanador (o el jocker),  que utiliza su naturaleza para compensar la "dureza" que nos supone pasar por algunas situaciones. Se manifiesta a través de nuestra parte creativa, cuando estamos distendidos y observamos un "problema" en la distancia. Es la energía que nos permite reírnos de nosotros mismos, permitiéndonos percibir las circunstancias desde una postura desenfadada y divertida.  El mago encuentra opciones nuevas ante los "obstáculos" y nos permite fluir con facilidad. Sin estar equilibrada por la fuerza y la compasión, es fácil que caigamos en el sarcasmos, el cinismo y la ironía. 


•    ¿Cuando consideras importante mostrar el mago que hay en ti?
•   ¿En qué momentos de desarrollar y llevar a cabo tu plan de marketing personal es importante echar mano de tu parte creativa?
•    ¿En qué contextos consideras oportuno mostrarte flexible y buscar otras vías de actuación cuando las previstas no son viables?
•    ¿Cuando es el momento de saberte reír de ti mismo?
•    ¿Cómo sería para ti la postura corporal en la que te sientes profundamente creativo y divertido con la vida?
•    ¿Cómo es tu respiración cuando te pones a contemplar otras posibilidades?
•    ¿Cuál es tu tono de voz cuando hablas desde esa energía?
•    ¿Cómo te sientes cuando conectas con la energía del sentido del humor?


Mal gestionada  o usada indebidamentepodemos poner en peligro nuestra inteligencia emocional y social, con un exceso de "graciosísmo" que puede ejercer un serie de reacciones poco deseadas hacia nuestra marca personal.                                                                                              


 LA COMPASIÓN

"A partir de la sabiduría, entendimiento. 
A partir de la comprensión, compasión. 
De la compasión, el amor"
Richard Wagner

Etimológicamente, significa "pasión compartida", "sufrir juntos".
Wikipedia que la compasión es un sentimiento humano que se manifiesta a partir y comprendiendo el sufrimiento de otro ser. Más intensa que la empatía, la compasión es la percepción y comprensión del sufrimiento del otro, y el deseo de aliviar, reducir o eliminar por completo tal sufrimiento.

Es la energía personificada en el amante que siente un profundo sentimiento de ayudar al prójimo, de poner sus habilidades o destrezas en paliar el sufrimiento de los demás. En el amante priman valores como la gentileza, la generosidad, la delicadeza, la empatía y una profunda comprensión por los otros. Es la energía suave y delicada, la que envuelve desde una actitud amable y facilitadora. Sin estar equilibrada por la fuerza y el sentido del humor, la compasión se puede convertir en debilidad y dependencia. 

•    ¿Donde, cuándo y con quien consideras oportuno dejar que se manifieste esta energía dentro de tu plan de marketing personal?
•   ¿En qué contextos es importante para ti, mostrarte empático, compasivo y comprensivo con los demás?
•    ¿En qué contextos no lo es?
•    ¿Cómo sería para ti la postura corporal en la que te sientes profundamente comprensivo tanto hacia ti mismo como con los demás?
•    ¿Cómo es tu respiración con esta postura corporal?
•    ¿Cuál es tu tono de voz cuando hablas desde esa energía?
•    ¿Cómo te sientes cuando conectas con la energía de la compasión?


Mal gestionada podemos encontrar en ella toda una fuente de recursos para manipular a los demás, hacerles sentir bien, hasta que los tenemos "enganchados" y fácilmente manejables para nuestros propios beneficios y satisfacciones. Ojito con el uso abusivo de esta energía; cara a los demás podemos dar la imagen de manipuladores y oportunistas de las debilidades ajenas.


Según Gilligan, es necesario mantener un equilibrio de estas tres energías y humanizarlas llevándolas hacia, lo que él llama, nuestro centro;  indica que cuando perdemos nuestro centro (perdemos el control sobre nuestras emociones, pensamientos y conductas), cualquiera de estas tres energías puede desintegrarse y desarrollar su lado oscuro.
Las tres pueden perfectamente armonizar nuestro estado interno, y la podemos aprender a gestionar dejando que emerjan de manera natural, cuando más nos resulte conveniente. Es una poderosa habilidad que nos puede ayudar a gestionar nuestra marca y desarrollar nuestro propio marketing.


Gracias por leerme.



miércoles, 26 de octubre de 2016

Mk personal y saber hablar en público




En términos del marketing tradicional, es la "venta" directa de toda la vida.

Sólo que hoy en día, más que "venta" como tal, es saber mostrarse y exponerse ante un público cada vez más exigente y mejor informado, más ávido de conocimiento y experiencias para su propias inquietudes personales o profesionales. Un público, en general, que sabe más.

El marketing personal no tiene sentido sin ese saber "presentarse"... y para ello es importante saber qué queremos decir, cómo lo queremos decir y con qué finalidad o propósito lo queremos decir.
Pienso que desarrollar habilidades de hablar en público debería ser una parte de cualquier plan personal estratégico de actuación en nuestra vida profesional. Una parte importante en el propio desarrollo del marketing y la comunicación personal.

No es sencillo cuando somos esclavos de una mente mal entrenada, cuando nos hemos creído las opiniones de los demás que nos limitan y nos desvalorizan como seres humanos, cuando nos hemos creado todo un sistema de creencias que nos cuestionan como seres creativos, valiosos y con mucho que mostrar y decir al mundo. Pero una vez superado, sanado y "limpiado" toda esta morralla que interfiere en nuestro potencial, es cuando empezamos a creer que todo es posible. Entonces nuestra voz se vuelve importante, nuestra presencia es importante y lo que queramos aportar es importante. No sólo porque lo queramos creer, sino porque hay personas que así nos lo hacen saber explícitamente, porque nos buscan, nos aportan feedback constructivo y esperan volvernos a ver y escuchar. Piensa una cosa: siempre habrá alguien a quién le interese y le motive lo que tienes que decir. Todo un reto y una responsabilidad. ;)


"El orador es aquel que dice lo que piensa y siente lo que dice."
William J. Bryan
 
 
La semana pasada impartí una charla- coloquio en una conocida librería de Valencia. No, no iba a vender ni presentar ningún libro, iba a vender un curso... y para muestras un botón. La temática era cómo aprender a hablar en público puede ser una oportunidad para el propio auto conocimiento (imprescindible en el desarrollo consciente de nuestra marca personal) y cómo tomando consciencia de nuestros puntos fuertes y nuestras limitaciones podemos reconducirnos y educarnos para hacer buenas y grandes presentaciones en público. Todos tenemos grandes cosas que contar, exponer y compartir. Todos. 


"Ganarse el derecho a hablar es algo que todo el mundo debería tener como objetivo."
Pury Brocos


[Frase poderosa donde las haya que me escribió por el messenger una asistente a dicha charla.  ¡Gracias Pury!]

Volvamos. 
Cuando vemos a alguien en acción hablando con soltura, de cosas "importantes" e "interesantes", con sentido del humor y que sabe "conectar" con el público nos pensamos que esa persona ya nació con ese "don"... que lo ha tenido "fácil"... y que es algo "innato". Me suelo cabrear con estas suposiciones que salen de la más absoluta imaginación por parte del espectador o asistente, y que vivo como un "no valor" al esfuerzo, al trabajo personal implícito, al bagaje y a la disciplina que requieren la habilidad de saber ser, estar y comunicar en público. Siempre hay un trabajo detrás, horas y horas de entrenamiento, prácticas y prácticas en diferentes escenarios, contextos, públicos y temas a exponer, retos y más adversidades que superar... hay todo un universo de voluntad de querer hacerlo y cada vez mejor. Pero eso no se ve... y como no se ve, no se suele valorar.

"Si no sabes cómo explicarlo es que no lo sabes"
Facundo Tomás


Para saber hablar en público es imprescindible conocer el tema, hacerlo tuyo, usar tus propias palabras, unir tu experiencia a él, y que forme parte de tu idiosincrasia personal. Soltar "rastre" y simplemente ser tú. No se trata de darlo todo. Se trata de dar lo mejor. ¿Y cómo dar lo mejor de ti si no te conoces a ti mismo, si no sabes de tu potencial ni has entrenado tu talento? No se puede ofrecer lo que no se conoce. Cuando aprendemos a hablar en público siempre descubrimos algo nuevo de nosotros, quedan expuestos nuestras "virtudes" y nuestros "defectos", y aprendemos a auto observarnos. Una poderosa habilidad.

Es importante la preparación. Tener claro qué pretendes conseguir con tu ponencia: ¿Hacerte conocer? ¿Despertar interés por lo que haces u ofreces? ¿Inspirar? ¿Motivar? o ¿simplemente transmitir conocimientos? Tener claro el objetivo te orientará a usar unas estrategias u otras. No es lo mismo conseguir motivar... que sólo querer transmitir información. Cada objetivo requiere de una energía y una estrategia diferente. Para motivar, tendrás que, como aprendí en PNL, ser el mensaje...y estar motivado tú. Para transmitir información, con un tono de voz aburrido y monótono y un Power Point detrás tendrás suficiente... ahora... ¿qué impronta emocional dejarás en los asistentes? ¿Cual será tu huella o tu marca en aquellos que han venido a verte?

Cuando hagas una presentación en público, la exposición de un proyecto o coordines la reunión de un equipo empieza por preguntarte cómo quieres que te recuerden y qué quieres conseguir. 
A partir de ahí... el cielo es el límite.

Gracias por leerme.




miércoles, 31 de agosto de 2016

¿Cómo afectan tus creencias a tu marketing personal?





Las creencias tienen un poder ilimitado sobre nuestras capacidades. Nos obstaculizan o nos abren nuevas posibilidades para cambiar, para aprender y desarrollar nuevas habilidades. También tienen poder sobre nuestras decisiones; incluso sobre nuestra biología y nuestra propia salud... de hecho son las que dirigen nuestro pensamiento, nuestra atención, y las que desechan o no las posibilidades de crecer, aprender, mejorar y superar las adversidades. El poder es tal, que influyen inevitablemente en nuestra manera de reaccionar al entorno, en la manera de relacionarnos con los demás, de creernos merecedores (o no) de tener éxito y de ser felices, de permitirnos (o no) ser la persona que queremos ser. Las prohibiciones, las reglas internas, lo que determina lo correcto y lo incorrecto, lo que está "bien" de lo que está "mal", los límites y las posibilidades; todo esto forma parte del universo de nuestras creencias... y empiezan a generarse desde el inicio de nuestra vida intra uterina, a través de la comunicación celular entre nuestra madre y nosotros según el Dr. Bruce H. Lipton. Ahí es nada.


"A pesar de que todavía no podemos cambiar la información que contienen nuestros genes, 
sí que podemos cambiar nuestra forma de pensar."
Bruce H. Lipton (La biología de la creencia)

El poder de nuestras creencias es el que hace que actuemos conforme a lo que pensamos y creamos nuestra vida según todo un sistema, gran parte del cual reside en nuestro recóndito inconsciente y que ha sido alimentado y constituido a través de la educación recibida por nuestros vínculos familiares, por nuestra vida social y por nuestras propias experiencias. Sin embargo no tiene porque ser perpetuo...  podemos cambiar y modificar aquellas creencias obsoletas y "sin sentido" en nuestro presente para generar de otras que nos posibiliten mejores maneras de vivir.

Nuestras experiencia crean creencias y nuestras creencias crean experiencias.


Las creencias son las verdades que nos construimos, pero realmente son "construcciones", podemos "des-construirlas" y construir de nuevas siempre que queramos. Puestos a creer...
Y así vamos construyendo nuestra vida y nuestra realidad. Lo importante es que a pesar de nuestras limitaciones físicas y nuestros condicionantes, a pesar de las adversidades y la incertidumbre... no tenemos poder sobre las circunstancias ni sobre los contextos, tampoco lo que nos sucede, pero sí tenemos poder sobre cómo respondemos a ello, con qué filosofía nos tomamos aquello que nos ocurre, cómo gestionamos nuestras emociones al respecto y qué nos conviene pensar para crear una nueva realidad. Percibir lo que nos ocurre desde una mirada de curiosidad y aprendizaje nos brinda la oportunidad de que todo se vuelva más interesante ante nuestros ojos.  :)


"Construimos las creencias basándonos en nuestras experiencias. 
Luego actuamos como si fueran ciertas."
Joseph O'Connor (Coaching con PNL)
 

¿Y como piensas que afecta todo esto a tu marketing personal?
El mundo cree en aquellas personas que creen y apuestan por sí mismas. Esa confianza en nosotros mismos la transmitimos al mundo a través de nuestras palabras, nuestros actos, nuestra lenguaje no verbal... nuestro sentido del humor , nuestra manera de amar, de ser y estar y la proyectamos en nuestro día a día. Todo esto ya está diciendo de nosotros, ya está "vendiéndonos" como personas y profesionales de confianza. Entonces, es importante que tomes consciencia sobre qué crees sobre ti mismo, qué piensas sobre tu manera de trabajar, de relacionarte, de hablar, de tratarte, de tratar a los demás, de emocionarte, de sentir... ¿Cuál es tu filosofía de vida?

Las creencias son los cimientos que sirven de sustento de lo que somos. Un cambio de creencias puede convertirse en un nuevo soporte respecto a lo que queramos en nuestra vida... tener claro lo que queremos (sea formulado como objetivo, meta o estilo de vida) requiere que nos cuestionemos nuestro sistema de creencias y vigilemos si es oportuno hacer algún resert o actualización para impulsarnos a conseguir nuestro propósito. 


"Lo que podemos o no podemos hacer, lo que consideramos posible o imposible, pocas veces es un reflejo de nuestra verdadera capacidad, 
sino más bien un reflejo de nuestras creencias acerca de quiénes somos." 
Anthony Robbins


Hace tiempo que decidí enfrentarme a un reto. Fue una elección personal que sabía que iba a repercutir en las diferentes áreas de mi vida. La meta la tenía clara, y fui muy consciente de que alcanzarla iba a repercutir directamente en mi posicionamiento y en quién soy, no obstante quise revisarme mis creencias respecto a mí, respecto a si era merecedora de ese cambio, respecto a mi propia autoimagen, respecto a cómo pensaba que sería mi vida a partir de conseguir mi meta. Entonces me pregunté: ¿Qué necesito creer para que eso que quiero conseguir sea? 
En PNL trabajamos más sobre lo que "queremos" (idea de que podemos conseguir nuestros objetivos) que sobre lo que "necesitamos" (idea que presupone una carencia de algo). En este caso concebí la palabra "necesidad" como un "requisito" imprescindible sin el cual mi meta no la alcanzaría jamás. Y me puse a trabajar en ello. Me hice un resert de todas las viejas creencias que no me ayudarían a conseguir lo que quería, aquellas que me obstaculizaban, incluso me hacían ir hacia atrás en lugar de hacia delante. Fue un trabajo muy interesante y enriquecedor de autoconocimiento e introspección para darme cuenta la cantidad de "porquería" que llevaba dentro. Una vez limpiada "esta parte" de mi proceso, sólo quedaban unos cuantos meses de trabajo concienzudo, pero el trasfondo ya estaba "limpio", y todo parecía ir más ligero... Me había quitado mucho laste.


"El conocimiento es poder y, en consecuencia, el conocimiento de uno mismo supone una mayor capacidad de actuación."
Bruce H. Lipton (La biología de la creencia)


Así que te invito a reflexionar sobré qué y cómo piensas respecto a algunos acontecimientos de tu vida, respecto a algunas personas que hay en ella, respecto a lo que te frena o te empuja a tomar decisiones positivas, respecto a ti mismo. Te invito a pensar sobre cuáles son tus prejuicios, que creencias alimentan tus temores, cuales alimentan tus sueños.Tal cual pienses, actuarás. Las creencias responden a la pregunta ¿Por qué?, y son nuestras razones más firmes para actuar y reaccionar ante el mundo.

¿Cómo afectan tus creencias a tu marketing personal?


Gracias por leerme.








 

jueves, 18 de agosto de 2016

Cuida tu marca personal, cuídate tú.





No sé a qué te dedicas, y ni siquiera si tienes una estrategia para alcanzar tus metas y tus sueños, lo que sí que sé es que no lo conseguirás sólo. No por desmerecerte, es sencillamente porque nadie puede.

Para conseguir nuestros propósitos necesitamos de colaboradores, de otras personas, de otros profesionales, de "álguienes" aliados y cómplices que nos inspiren, que alcancen dónde nosotros no damos para más, que nos motiven... incluso que nos cuestionen... Necesitamos mentes creativas, realistas y críticas para reubicarnos, advertirnos y empujarnos.

Nuestra marca personal esta siempre en juego. Dime cómo tratas a los demás y te diré como te tratas a ti mismo.


Howard Gardner


Así es. Estamos como demasiado enfocados hacia fuera y nos olvidamos que los mejores cambios, las mejores batallas se libran en nuestro interior. Por eso es importante cuidarnos. Cuidar nuestros alimentos, cuidar nuestros pensamientos, cuidar nuestras conductas, vigilar nuestras creencias, revisar nuestros valores, porque tal cual somos, creamos nuestra realidad.

Hay personas que pasan por la vida totalmente ajenas a la repercusión o el impacto que causan en los demás, sin ser conscientes de que sus conductas no caen en saco roto y que repercuten en las emociones  de otras personas e influyen  necesariamente en las respuestas de los demás.Y así van creando su drama de vida. Después se encuentran con reacciones por parte de otros no esperadas, y se quejan de que el mundo está en contra de ellos. Todo menos hacerser una ITV interior, revisar sus comportamientos, y pensar que posiblemente algo han tenido que hacer ellos antes para que el mundo les responda de cierta manera no deseada.

Popular 

Somos nuestro mejor aliado, solamente que no nos conocemos y tendemos a tratarnos como a "uno cualquiera", sintiéndonos como alguien que pasa por la vida simplemente porque le funciona el corazón y ya está. ¡Pero no vive! Somos nuestros eternos desconocidos porque no nos ponemos a trabajar sobre nuestro crecimiento personal, sobre la toma de conciencia de quién soy, cuáles son mis talentos, dónde quiero ir, y qué voy a hacer (y cómo) para llegar.
Bah! cuestiones demasiado complicadas para el día a día... Ya no hay tiempo para eso.
Tú mismo.

Una de las primeras estrategias para desarrollar una poderosa marca personal es el autoconocimiento. Por eso invertir en tu propia formación personal te facilita habilidades para ir revisándote y observándote prácticamente día a día; para soltar lastre y hacerte un resert interior,  para cuestionarte a ti mismo (vigilando el pequeño gran ego que suele ser un buen boicoteador) y explorar otras maneras de ver el mundo.

"La inversión en uno mismo te garantiza los mejores dividendos, puede que en primer término no seas capaz de verlo, pero en el largo plazo te aseguro que será tu mejor inversión y disfrutarás de sus enormes beneficios, que además son perdurables en el tiempo."
Alex Arroyo 

Si tú te cuidas, tú estás bien. Si estás bien emanas "bien". Si emanas "bien", atraes que te ocurran cosas "bien" y "buenas"; incluso ante la adversidad y la incertidumbre si tú te cuidas, todo irá bien. No nos olvidemos que el desarrollo personal es una poderosa estrategia para lidiar y liderar tu vida, incluso, el desarrollo de la intuición y la espiritualidad... ahora bien, no se trata de quedarnos ahí como seres evolucionados y pensar que ya todo está hecho, a menudo nos toca morder polvo en la "vida" de la tercera dimensión, solucionar cosas y enfrentarnos a nuestros más recónditos dragones, sufrir las emociones para, pasada esa experiencia, trascender y ser mejores personas.

Cuidándote tú, cuidas tu marca; velas por que tus respuestas ante las circunstancias adversas, personas tóxicas y situaciones complejas, sean las más congruentes con tu manera de ser y estar... y desde ahí tu marca va desarrollándose de manera natural... prácticamente por su propia esencia, dejando que emerja lo mejor de ser tú.

¿Te cuidas? ¿Vigilas tus pensamientos? ¿Eres cuidadoso con los demás? ¿Cuidas tus reacciones ante el mundo? ¿Cuidas tu marca personal?


"La marca personal es la huella resultante de la puesta en valor del autoconocimiento."
@doctorbrandorg



Gracias por leerme


martes, 26 de abril de 2016

¿Qué es lo mejor de ser tú?


Si todavía no la has visto, te la recomiendo. Kung Fu Panda 3 expone la valía y el talento individual al servicio del bien común contra un enemigo también común. A lo largo de su historia hace hincapié, no en  desarrollarse como "otro", sino en explotar lo mejor que cada uno sabe hacer y disfrutar haciéndolo, entrenándose todos para potenciar la identidad individual y colectiva. Una de las preguntas clave de esta película es  ¿Qué es lo que hace que seas tú y no otro? 
¿Te lo has preguntado alguna vez?

Ahí es nada. Otra película para todos los públicos escondida detrás de una historia para niños, que bien puede servir de reflexión y auto revisión para muchos adultos. Es uno de los aspectos que más me fascina del cine "infantil", que son verdaderas metáforas a través de aventuras donde los personajes viven un proceso de transformación a través de la superación de sus propias capacidades, cuestionando lo establecido y los estereotipos para contribuir en el cambio del sistema al que pertenecen. (Ver también Zootrópolis).
 
¿Qué es lo mejor de ser tú? 
¿Te lo has preguntado alguna vez?
Bien os podrían responder Po (el "prota" de la saga Kung Fu Panda) y Juddy (la "prota" de Zootrópolis), que si al principio de cada historia no lo tienen nada claro, durante su aventura van, poco a poco, reafirmándose en su identidad a pesar de las adversidades y tomando consciencia de sus cualidades individuales que los hacen únicos.  
Igual que la vida misma de cualquier ser humano, al pasar por las pequeñas aventuras de la vida (o no tan pequeñas), al superar desafíos, y enfrentarse ante la incertidumbre, uno se transforma...


"Se requiere coraje:
coraje para ser uno mismo y coraje para meterse dentro de uno mismo.
No conozco coraje más grande que ese."
Osho
 
 
Parece una tontería de pregunta... Pero... ¿Te atreves a responderla? ¿Qué es lo mejor de ser tú?
No se pregunta sobre aquello mejor que tienes... Ni sobre la mejor de tus capacidades... Sino... sobre lo mejor de lo que ERES.

Para responder a ello, uno tiene que conocerse muy bien... y para ello, tiene que haberse "trabajado" en profundidad a nivel personal (esto incluye la parte de educación y programación mental y la parte del sentir y las emociones, que tantas veces nos pueden delatar). No es una pregunta fácil de responder... pero a mí me resultó muy interesante y revelador. La respuesta puede tener que ver con las creencias y los valores, como con el concepto que tengas de ti mismo y el propio sentido de autoimagen. ¡Ojo aquí! Porque el riesgo en caer en el autoengaño es tremendo.

Durante una práctica en un taller de Judith DeLozier, al que tuve el placer de asistir la pasada primavera,  uno de los ejercicios consistía en responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo mejor de ser tú? 
En ese ejercicio, y ante una pregunta tan poderosa, sólo me vino una respuesta ante mis compañeras y amigas de formación: "tener amigas como vosotras".  Hoy me recreo con esa respuesta y la convierto en una de mis verdades titánicas.  Sigo pensando y sintiendo que lo mejor de ser uno mismo, es la calidad de las personas que nos rodean, que nos viven, que nos respiran y con quienes compartimos nuestros andares, nuestros pesares y también nuestras alegrías. Ellas son todo un punto de referencia de quienes somos, y en qué momento de nuestra vida y de nuestra propia evolución personal nos encontramos. Nos dan pista de cómo nos va la vida y de qué tipo de decisiones hemos tomado en nuestro pasado y nos han llevado a tener uno u otro tipo de personas a nuestro lado.
Pero esa fue mi respuesta... No tiene porque ser la tuya.


"[...] ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo"
Nietzsche

Es una pregunta poderosa que nos invita a pensar en ese "algo" que marca la diferencia ante nuestros semejantes y descubrirlo bien podría ser la clave de tomar consciencia de nuestros propios talentos para, con valentía, exponerlos al mundo y trabajar para que sean nuestra principal fuente de ingresos. Uff, sí... menudo marrón... Lo puedes bien pensar. Sin embargo, grandes gurús del éxito personal y profesional, llevan décadas exponiendo la idea de que las personas verdaderamente felices son aquellas que disfrutan haciendo lo que hacen y poniendo sus talentos al servicio de los demás para que también otras personas se puedan enriquecer y beneficiar. El verdadero secreto de la vida.

A modo de experimento, puedes empezar a hacer un pequeño ejercicio:
1) toma nota sobre los valores que predominan en tus decisiones en el área de tu vida que desees, 
2) anota tus propios pensamientos que predominan en ese área específica, 
3) visualízate en ella y anota cómo te ves a ti mismo ejerciendo el rol que desarrollas en esa misma área,
4) Pregúntate: ¿es así como lo quiero? ¿Sería conveniente hacer algunos cambios para mejorar? ¿Cuáles?
Y, por último:
5) ¿Qué es lo mejor de ser yo? ¿Cómo influyo en esa área de mi vida para que otros también se puedan beneficiar?

Posiblemente te resulte muy útil responder a estas preguntas... o tal vez no... Pero al ponerte en ello nuevas sinapsis neuronales estarán haciendo un trabajo asombros para educarte a "pensar diferente". ¿Te atreves?  
 
"Sé tú mismo, todos los demás están ya ocupados"
Oscar Wilde


Gracias por leerme