miércoles, 26 de octubre de 2016

Mk personal y saber hablar en público




En términos del marketing tradicional, es la "venta" directa de toda la vida.

Sólo que hoy en día, más que "venta" como tal, es saber mostrarse y exponerse ante un público cada vez más exigente y mejor informado, más ávido de conocimiento y experiencias para su propias inquietudes personales o profesionales. Un público, en general, que sabe más.

El marketing personal no tiene sentido sin ese saber "presentarse"... y para ello es importante saber qué queremos decir, cómo lo queremos decir y con qué finalidad o propósito lo queremos decir.
Pienso que desarrollar habilidades de hablar en público debería ser una parte de cualquier plan personal estratégico de actuación en nuestra vida profesional. Una parte importante en el propio desarrollo del marketing y la comunicación personal.

No es sencillo cuando somos esclavos de una mente mal entrenada, cuando nos hemos creído las opiniones de los demás que nos limitan y nos desvalorizan como seres humanos, cuando nos hemos creado todo un sistema de creencias que nos cuestionan como seres creativos, valiosos y con mucho que mostrar y decir al mundo. Pero una vez superado, sanado y "limpiado" toda esta morralla que interfiere en nuestro potencial, es cuando empezamos a creer que todo es posible. Entonces nuestra voz se vuelve importante, nuestra presencia es importante y lo que queramos aportar es importante. No sólo porque lo queramos creer, sino porque hay personas que así nos lo hacen saber explícitamente, porque nos buscan, nos aportan feedback constructivo y esperan volvernos a ver y escuchar. Piensa una cosa: siempre habrá alguien a quién le interese y le motive lo que tienes que decir. Todo un reto y una responsabilidad. ;)


"El orador es aquel que dice lo que piensa y siente lo que dice."
William J. Bryan
 
 
La semana pasada impartí una charla- coloquio en una conocida librería de Valencia. No, no iba a vender ni presentar ningún libro, iba a vender un curso... y para muestras un botón. La temática era cómo aprender a hablar en público puede ser una oportunidad para el propio auto conocimiento (imprescindible en el desarrollo consciente de nuestra marca personal) y cómo tomando consciencia de nuestros puntos fuertes y nuestras limitaciones podemos reconducirnos y educarnos para hacer buenas y grandes presentaciones en público. Todos tenemos grandes cosas que contar, exponer y compartir. Todos. 


"Ganarse el derecho a hablar es algo que todo el mundo debería tener como objetivo."
Pury Brocos


[Frase poderosa donde las haya que me escribió por el messenger una asistente a dicha charla.  ¡Gracias Pury!]

Volvamos. 
Cuando vemos a alguien en acción hablando con soltura, de cosas "importantes" e "interesantes", con sentido del humor y que sabe "conectar" con el público nos pensamos que esa persona ya nació con ese "don"... que lo ha tenido "fácil"... y que es algo "innato". Me suelo cabrear con estas suposiciones que salen de la más absoluta imaginación por parte del espectador o asistente, y que vivo como un "no valor" al esfuerzo, al trabajo personal implícito, al bagaje y a la disciplina que requieren la habilidad de saber ser, estar y comunicar en público. Siempre hay un trabajo detrás, horas y horas de entrenamiento, prácticas y prácticas en diferentes escenarios, contextos, públicos y temas a exponer, retos y más adversidades que superar... hay todo un universo de voluntad de querer hacerlo y cada vez mejor. Pero eso no se ve... y como no se ve, no se suele valorar.

"Si no sabes cómo explicarlo es que no lo sabes"
Facundo Tomás


Para saber hablar en público es imprescindible conocer el tema, hacerlo tuyo, usar tus propias palabras, unir tu experiencia a él, y que forme parte de tu idiosincrasia personal. Soltar "rastre" y simplemente ser tú. No se trata de darlo todo. Se trata de dar lo mejor. ¿Y cómo dar lo mejor de ti si no te conoces a ti mismo, si no sabes de tu potencial ni has entrenado tu talento? No se puede ofrecer lo que no se conoce. Cuando aprendemos a hablar en público siempre descubrimos algo nuevo de nosotros, quedan expuestos nuestras "virtudes" y nuestros "defectos", y aprendemos a auto observarnos. Una poderosa habilidad.

Es importante la preparación. Tener claro qué pretendes conseguir con tu ponencia: ¿Hacerte conocer? ¿Despertar interés por lo que haces u ofreces? ¿Inspirar? ¿Motivar? o ¿simplemente transmitir conocimientos? Tener claro el objetivo te orientará a usar unas estrategias u otras. No es lo mismo conseguir motivar... que sólo querer transmitir información. Cada objetivo requiere de una energía y una estrategia diferente. Para motivar, tendrás que, como aprendí en PNL, ser el mensaje...y estar motivado tú. Para transmitir información, con un tono de voz aburrido y monótono y un Power Point detrás tendrás suficiente... ahora... ¿qué impronta emocional dejarás en los asistentes? ¿Cual será tu huella o tu marca en aquellos que han venido a verte?

Cuando hagas una presentación en público, la exposición de un proyecto o coordines la reunión de un equipo empieza por preguntarte cómo quieres que te recuerden y qué quieres conseguir. 
A partir de ahí... el cielo es el límite.

Gracias por leerme.